Mons. Juan Domingo-Beká: la presencia del Santo Padre es una bendición
- 10/04/2026
Presidente de la Conferencia Episcopal de Guinea Ecuatorial recuerda la visita de San Juan Pablo II en 1982, comenta la situación del país y comparte sus expectativas para la llegada de León XIV
Gabriel Fontana
Cachoeira Paulista (SP)

Fotos: aboodi vesakaran via Unsplash | Maria Grazia Picciarella/SOPA Images via Reuters | Archivo personal
La última etapa del viaje del Papa León XIV al continente africano será Guinea Ecuatorial. Entre el 21 y el 23 de abril, el Santo Padre estará en el país, que espera una visita papal más de cuatro décadas después de la primera (y única) visita de un Papa a Guinea Ecuatorial: la de San Juan Pablo II.
En una entrevista con noticias.cancaonova.com, el obispo de Mongomo y presidente de la Conferencia Episcopal de Guinea Ecuatorial (CEGE), monseñor Juan Domingo-Beká Esono Ayang, recordó la visita del Papa polaco, comentó sobre la situación socioeconómica actual y expresó su esperanza con la presencia León XIV entre su pueblo.
Usted tenía 13 años cuando el Papa Juan Pablo II visitó Guinea Ecuatorial, la única vez que un Pontífice ha estado en el país. ¿Recuerda la experiencia ante su llegada y cómo se sintió al recibirlo?
Dom Juan Domingo-Beká – Yo cumplo años cada día 18 de febrero, y fue justo un día como éste que el Papa Juan Pablo II llegó a Guinea Ecuatorial en 1982. Recuerdo que mi padre quiso que yo fuera ver al Papa, aquel día de mi cumpleaños, pero él temía por mi seguridad, pero mi regalo de cumpleaños fue especial. Entonces nos reunió en casa para seguir la misa Pontifical por la “radio Bata” y cada vez que el Papa intervenía en la misa, oración y, sobre todo, homilía era plenamente un recogimiento total. La otra experiencia que recuerdo es que mucha gente (catequistas) recorrió a pie durante varios días más de cien kilómetros para llegar a Bata porque no quería perder este acontecimiento único.
Hay que subrayar que esta visita, en Guinea Ecuatorial, se considera como un milagro, ya que se realiza cuando el país, en su joven andadura por la independencia (1968) estaba devastado por una persecución religiosa y política sin precedentes (1979). Entonces el Papa Juan Pablo II confirmó a nuestro pueblo en la fe cristiana, reanimó su esperanza para un nuevo amanecer, alentó la reconstrucción nacional a través de la reconciliación, la unidad, la justicia y la paz. Había muchísima pobreza en el país. El pueblo de Guinea Ecuatorial hace la lectura de los hallazgos de yacimientos de petróleo y todo el cambio posterior gracias a esta visita, “el Señor vio la miseria del pueblo de Guinea Ecuatorial y convirtió su llanto en oro negro”, por esto en Guinea Ecuatorial llamamos al Papa San Juan Pablo II “nuestro Papa”.
¿Cuáles son las similitudes y diferencias con respecto a la expectación ante la visita de León XIV?
Dom Juan Domingo-Beká – Ahora, desde los años noventa, que el país empezó a explotar el petróleo de manera intensiva, transformando así su economía que antes dependía del cacao y de la manera, la visión del país ha cambiado considerablemente, se han construido muchas y grandes infraestructuras. Pensamos que se tiene que gestionar para que, a nivel social, no haya desfases y, sobre todo, que no nos haga olvidarnos de Dios, de quien hemos recibido lo que tenemos. Por lo tanto, la visita del Papa León XIV viene muy bien para nosotros, ayudará a consolidar la fe del pueblo, ya que, en nuestra sociedad es fácil darse cuenta de cómo la vivencia de la fe de los fieles cristianos está cargada de tibieza y frialdad, manifestado en la pérdida de lo sagrado, cierta banalización e indiferencia al culto divino, el sincretismo religioso, la poca participación de los fieles en las misa dominicales, etc.
Al llegar el Papa Juan Pablo II exhortó a la nación ecuatoguineana a dar siempre ejemplo de concordia, amor mutuo, reconciliación y respeto. Recientemente, usted expresó su esperanza de que la visita del Papa León XIV fomentara una mayor comunión en la Iglesia y en la sociedad. Desde 1982, ¿qué divisiones han marcado la historia del país? ¿Cómo puede la presencia del Papa reavivar este mensaje de concordia y comunión entre el pueblo?
Dom Juan Domingo-Beká –Me parece que es fundamental, para un país como el nuestro, promover y defender los valores de comunión, la cultura del encuentro, el reconocimiento de la diversidad de opiniones, confesión religiosa, cultural, pueblo, etnia, etc. El paradigma de comunión no significa uniformidad sino armonía en la diversidad, esto es, valorar la singularidad de cada persona y de los pueblos que configuran Guinea Ecuatorial. Ahora bien, cuando no se tolera, ni se respeta esto puede y suele crear divisiones internas. Pensamos que la visita del Santo Padre León XIV puede ser una buena oportunidad para invitar a nuestro pueblo a revisar estos aspectos que refuerzan nuestras relaciones como país o nación. Y como Pastor e hijo de este pueblo, he pensado siempre que la purificación de la memoria es un proceso fundamental, tanto a nivel espiritual como social, puede ayudar al pueblo a liberar la conciencia colectiva de cargas pasadas, como rencores, odios, venganzas, sentirse marginado, etc. de allí la necesidad de la reconciliación, para permitir una convivencia más fraterna y un progreso genuino.
Desde los años noventa, Guinea Ecuatorial ha explotado cada vez más sus reservas de petróleo, pero gran parte de la población aún depende de la agricultura. ¿Cómo influye la desigualdad en la historia del país y cómo puede la presencia del Papa ayudar a combatir este problema social?
Dom Juan Domingo-Beká –El hallazgo de los yacimientos de petróleo en nuestro país ha sido una bendición. Sus ingresos permitieron que después de unos años, todo el país estuviera en construcción. Realmente, en otros países de África, la explotación del petróleo ha creado problemas sociales hasta guerras, pero en Guinea Ecuatorial, su explotación está dejando mucha y buena señal. Es verdad que todavía quedan todavía espacios en la sombra que se tiene que completar, como la cuestión del abastecimiento de agua potable a toda la población, extender y completar la electrificación de todo el país, pensar cómo ayudar a tantas familias con escasos recursos, sobre todo, las madres solteras, la situación de empleo para los jóvenes, un sistema de competencia transparente para fomentar la igualdad de oportunidades, basándose en el mérito, la información clara, la eliminación de sesgos y la rendición de cuentas, etc. Que la mayor parte de la población vive de la agricultura, no creo que esto sea un problema. La cuestión aquí debería ser ¿cómo ayudar a esta población para que su actividad agrícola no siga siendo mayoritariamente rudimentaria? El mensaje del Papa León XIV en este sector, siguiendo a su predecesor León XIII, sería defender la dignidad de toda persona, creada a imagen y semejanza de Dios, para que se promueva empleos dignos, apoyar a las familias con escasos medios, al sector agrario para lograr una autoalimentación nacional y seguir fomentando y consolidando la creación de pequeñas y medianas empresas (emprendedores nacionales).
Respecto a la fe de la población, usted expresó su preocupación por la transmisión de la fe de padres a hijos. Uno de los momentos más importantes de la visita de León XIV a Guinea Ecuatorial es el encuentro con los jóvenes y familias en Bata. ¿Cree que este encuentro contribuirá a fortalecer su fe, acercarlos a la Iglesia e incluso a participar en la vida familiar?
Dom Juan Domingo-Beká – Creemos que este encuentro va revitalizar la fe de nuestros jóvenes, para que ellos sean protagonistas en la vida y misión de la Iglesia, que sigan escuchando la voz de la Iglesia, como aquellas palabras del Papa San Juan Pablo II: “No tengáis miedo, abrid vuestros corazones a Cristo…”. Queremos que nuestros jóvenes abandonen un estilo de vida fácil, y que abracen el espíritu de trabajo y de sacrificio para construir su futuro. Que procuren las buenas amistades, que ellos consideren la escuela como el camino para la realización de sus ideales, etc. Por otra parte, hay que subrayar que nuestra institución familiar está pasando por un mal momento: la pérdida de la autoridad en el hogar, hogares monoparentales (madres solteras), otros divididos, situación que no ayuda a nuestros jóvenes a recibir la primera educación en sus hogares donde los padres son sus primeros educadores. Esperamos que el Santo Padre invite a todas las instituciones, sobre todo, a la Iglesia, al gobierno de nación y a los responsables de la escuela católica para que velen sobre la situación de nuestros jóvenes. No debemos abandonarlos ni considerar como perdido alguno de ellos. Que tengamos tiempo para escucharlos.
En su opinión, ¿qué otros momentos de la visita del Papa León XIV serán los más significativos durante estos días? ¿Hay alguno que espere con especial expectación?
Dom Juan Domingo-Beká – La presencia del Santo Padre León XIV a nuestro país es una bendición. Las tres estaciones que tendrá en Guinea Ecuatorial, es decir, Malabo, Mongomo y Bata, todas ellas son muy significativas y nos llenan de gracia. El pueblo de Dios en Guinea Ecuatorial está celebrando esta visita, después de 44 años, volvemos a recibir la visita de un Papa, no podemos pedir otro signo a Dios, ahora bien, desde el día del anuncio invitamos al pueblo a conjugar tres verbos: preparar, recibir y vivir, pensamos que si nos hemos preparado bien, sobre todo, espiritualmente, vamos a recibir bien la gracia de Dios y esto cambiará después nuestras relaciones.
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